miércoles, 20 de mayo de 2015

labores de la casa - mujer


Algunos sociólogos llaman “trabajo de preocupaciones” a organizar las labores de casa, y a quien las realiza, lo llaman “preocupado elegido”, porque necesitan grandes reservas de energía emocional para poder tener todo bajo control.

Shulevitz comenta que le gustaría poder decir que los padres y las madres nos preocupamos de la misma manera, pero que no es así. Muchos estudios sociológicos de parejas heterosexuales de todas las clases sociales afirman que, las madres hacen las listas de quehaceres, mientras que los padres eligen qué hacer dentro de esa lista. Así una mujer odie o ame el “los quehaceres del hogar”, éste desvía su enfoque de su trabajo o de su carrera profesional. Esto puede ser uno de los mayores obstáculos en cuanto a la igualdad en el trabajo de las mujeres.
Actualmente en EEUU, más de la mitad de las mujeres trabajan, y un 40% de las mujeres son jefes de familia en casa donde hay niños menores de 18 años. Las madres son quienes se ocupan de los detalles fuera de la rutina, como llevar a su hijo al médico, cuando necesitan algún permiso para faltar al colegio, entre otras cosas.
La atención que requieren estos detalles ha ido creciendo en las últimas décadas. Nosotras apuntamos a nuestros hijos a clases de baile, fútbol, clases particulares. Esto requiere de mucho tiempo y dedicación: nos ponemos a buscar en internet el mejor programa, les compramos los útiles y accesorios, les preparamos merienda y así vamos. Nos preocupamos de estarle planeando una agenda muy apretada a los niños, pero no nos damos cuenta de que también nos la ponemos a nosotras mismas.
Por supuesto, generalizar acerca de quién cumple qué rol y quién hace qué, también tiene espacio para ciertas excepciones.
En una encuesta realizada por el ‘Families and Work Institute’ en el año 2008, la mitad de los hombres entrevistados aseguraron que eran el representante responsable de su hijo o que compartían ese rol con su cónyuge, mientras que 2/3 de las mujeres respondieron que tenían el rol de representante encargado. Esto muestra dos cosas: o que los hombres sobreestiman su contribución o que las mujeres definen el trabajo de una manera distinta.
Pamela Smock, una socióloga de la Universidad de Michigan, habla acerca de la ayuda de los hombres. Según la Dra. Smock, mientras sigamos usando la frase “él ayudó”, sabemos que no aún no hay igualdad de género. No importa qué tan generoso sea, “ayudar” no es compartir. Aunque muchas mujeres admiten que les estresa el tener que dividir las tareas y tener que encargarse de terminar los quehaceres, creo que no siempre estamos dispuestas a ceder el control.
Definitivamente he sido culpable del “control maternal” – volteándole los ojos o haciendo comentarios sarcásticos a mi pareja cuando ha estado a cargo, pero no ha trabajado lo suficiente y se le olvida que es hora de cepillarse los dientes o de practicar las tareas. Esto vuelve loco a mi esposo, porque es muy buen padre y sabe que lo sé. Pero hay veces que no me puedo controlar.
Voy a hablar acerca de una teoría sobre por qué las mujeres están al mando de lo que podemos llamar “el lado de recursos humanos del cuidado de los hijos”: Las mujeres simplemente se preocupan más por sus hijos. Esto es un hecho. Las mamás viven en un mundo de otras mamás, además de maestras que nos pueden juzgar por nuestros hijos. Tal vez, somos nosotras que nos imaginamos que nos están juzgando. Pero también existe una explicación biológica: hemos evolucionado para preocuparnos.
La evidencia está en otros animales, además de los humanos, en donde está el caso de que la mujer es quien está programada para hacer más que el hombre en cuanto al crecimiento y cuidado de su hijo. Cambios neurológicos y endocrinólogos, la producción de hormonas como la oxitocina y el estrógeno durante el embarazo y después del parto, ejercen una gran influencia sobre el comportamiento de la madre y regulan el lazo con su hijo.
Los hombres que están a punto de ser padres también experimentan cambios, aunque no los mismos, en sus cerebros.
Así que las mujeres nos preocupamos. Cuando nos preocupamos, coordinamos. Cuando coordinamos, hacemos muchas cosas al mismo tiempo. Le escribimos a otra mamá para hacer una salida al parque, mientras que hacemos una cama. Y subestimamos el tiempo que nos tomamos en cosas para las que no nos pagan por hacer. Los smartphones son particularmente peligrosos en estos casos, porque hacen ver como si hacer varias cosas al mismo tiempo no fuese un trabajo.
¿Pero qué vamos a hacer? Alguien se tiene que encargar de programar la cena porque ¿qué es una familia sin una cena todos juntos? Tener ayuda externa puede servir, pero tampoco es magia.

lunes, 13 de abril de 2015

Síndrome del nido vacío

Hoy hablamos sobre el Síndrome del nido vacío, no es más que experimentar esa ausencia cuando los hijos abandonan el hogar en busca de esa anhelada independencia.

Aunque estemos claros que queremos lo mejor para ellos, no invalida que a los padres nos afecte este hecho y que incluso busquemos apoyo psicológico para afrontar la marcha de nuestros muchachos.

Esta sensación de soledad es más común en las mujeres, y la podemos identificar de la siguiente manera: Sentimientos de tristeza, de vacío/Aburrimiento/Llanto o ganas de llorar/Recuerdos persistentes de los hijos cuando estaban pequeños/ Sensación de pérdida de sentido de la vida, de abandono/Quejas somáticas/Dificultades para dormir.

Es fundamental, para recuperarse del nido vacío, que los papás redefinan sus relaciones vinculares, encontrando mayor sentido a la vida, rescatando la vida en pareja. Se trata de convertir esta crisis emocional en una oportunidad; por ejemplo se podría  tomar ese momento de soledad con la pareja para descubrirse y seguir creciendo como compañeros de vida, recuperando la intimidad y haciendo actividades que revitalicen el vínculo.Por último, ten presente que la relación con tu hijo no finalizó, sólo se modificó, lo que resulta una oportunidad para enriquecerla, pues nunca dejarás de ser el padre o la madre de tu hijo.

Hay unas estratégias que pueden servir en estas extrañas circumstancias:

para asumir el nido vacío, hay claves que tomar en consideración aun y cuando los niños son pequeños:

1) Disponer de un espacio físico o temporal para la intimidad como pareja. Puede ser el dormitorio, un lugar donde ambos puedan compartir solos y que sea su terreno de intimidad

2) Definir en la semana un tiempo para reencontrarse, charlar y compartir, nutrir la amistad, hablar de unos mismos y de las cosas que viven día a día

3) Estar conscientes de la importancia de fortalecer la vida sexual, el apetito por el otro. Buscar seducir, dejarse seducir, jugar, coquetear . No importa cuántos cientos de veces el otro ha visto nuestro cuerpo, es la actitud de deseo lo que no puede perderse.

4) Respetar y acompañar al otro en el logro de sus metas, no le invadan en las que sean personales y apóyense en el crecimiento y cumplimiento de aspiraciones y sueños. 

5) Crear actividades tradicionales que sean solo en pareja, las cuales funcionarán como un código entre ambos donde no entrarán terceros: desde unas vacaciones solos hasta un paseo semanal o una actividad lúdica compartida. 

6) Fortalezcer el sentido del humor y del amor. Está claro que durante una relación y producto de la convivencia y de los años van a haber algunos momentos amargos, por ello es recomendable aprender a reírse juntos, estableciendo una unión mucho más fuerte de lo que parece, pues hay que recordar que el humor de la pareja es uno de los condimentos principales del amor. 




 

GLUTEN



GLUTEN,

Hoy en día escuchamos la palabra gluten en todos lados! Evitar el gluten se ha convertido en un gran negocio. Las ventas de productos libres de gluten se han disparado de manera impresionante. Cada vez hay más productos "gluten free"; pastas sin gluten, panes, galletas, tortas sin gluten, harinas etc.

¿Qué es el gluten? ¿Cómo afecta el cuerpo? El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno, en la avena hay un tipo de gluten más suave llamado avenina. El gluten tambien esta en muchos productos procesados. Es lo que le da elasticidad a las masas y productos horneados, le dan esa sensación rica al masticar. Es decir, el gluten no es algo que engorda, no es como el azúcar, es sencillamente una proteína, quienes lo deben evitar a toda costa?

Los niños con autismo, asperger y personas celíacas! Es un trastorno-enfermedad autoinmune, si consumen algo con gluten sufren una cascada de reacciones desagradables, mala absorción de nutrientes, cólicos y mucho dolor, daño al intestino delgado, diarrea, fatiga, distensión abdominal y anemia.

La enfermedad celíaca es muy común. No hay cura ni medicamentos para tratarla, sólo se puede controlar, llevando una dieta libre de gluten por el resto de sus vidas, cuidando cada cosa que comen evitando este componente a toda costa.

Ahora, no necesitas tener celiaquía para evitar el gluten, es decir hay mucha gente que es sensible al gluten, que experimentan síntomas parecidos a quienes padecen celiaquía, por ejemplo, distensión abdominal y gases, retienen líquido, se sienten más pesados y lentos, malestar estomacal... Evidentemente es en menor grado que una persona que padece la enfermedad, pero que igual representa una molestia en la persona.

viernes, 27 de marzo de 2015

Consejos de Dieta saludable para niños



Hoy en día hay que poner mucha atención en la dieta de los hijos, ya que los problemas de sobrepeso están en aumento. 1 de cada 4 niños tiene sobrepeso. Es responsabilidad de los padres que los hijos estén sanos, ¡los pequeños cambios suman grandes ganancias tradicionales!
Estos son 8 consejos rápidos y fáciles para los chiquitines:
 1. No permitas comida basura en tu casa
Si no estás en casa, tus hijos no la pueden comer. Deja a tus hijos en casa cuando estés de compras, si es posible. Haz una lista antes de salir de casa. Compra sólo los bocadillos saludables.
2. No dejes que tus hijos tomen calorías
Muchos niños pierden peso simplemente al renunciar a las bebidas azucaradas. ¿Sabías que una lata de refresco contiene 10 cucharaditas de azúcar? ¡Dale agua! Tu hijo no necesita refrescos o aguas de sabor.
3. No trates a tus hijos como adultos
Ir a cenar a las 11pm es vida de adultos, ellos deben estar en cama durmiendo.
4. No promover el “Club del Plato Limpio”
Lo mejor que le puedes enseñar a tus hijos es comer cuando tienen hambre y parar cuando estén llenos. No presiones a tus hijos a comer más de lo que necesitan, incluso si piensas que no han comido lo suficiente.
5. Volver a la naturaleza
Evita los procesados, que son los alimentos con muchos ingredientes. Regresa a las frutas y verduras.
6. Planifica con anticipación
¡Una pequeña cantidad de previsión puede llevar a grandes cantidades de ahorro de calorías! Una vez por semana, planifica las comidas de la semana. Asegúrate de tener todos los ingredientes que necesitas para evitar carreras a última hora. Cocina los fines de semana para tener durante la semana los alimentos saludables.
7. A partir de los 2 años, los productos lácteos son bajos en grasa.
8. ¡A incorporar la actividad física! No hay negociación, los niños deben realizar alguna actividad deportiva que les guste.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Dilo pero hazlo!

Buen día, feliz y productivo miércoles... 


Las palabras son como papelillos al viento si no vienen acompañadas de la fuerza de las acciones, hablar sin obrar es darle paso a la incongruencia en nuestras vidas que conlleva al sin sentido y estanca nuestra energía y evolución.


Hoy te invito a alinearte, si predicas paz practica La Paz, si predicas amor y respeto ama, y se respetuoso, si predicas comprensión se comprensivo; la humildad de asumir nuestros errores y cambiar con ellos nos hará grandes, por ello si para alinearte necesitas tiempo, tómalo y úsalo para perdonar, alejar de ti la soberbia, la rabia, la venganza, la envidia y la mentira, dando paso al renacimiento de la nobleza que habita en ti. 


Abrir tu corazón te hará libre, te permitirá fluir y vivir tu congruencia entre palabras y hechos con plenitud

miércoles, 18 de marzo de 2015

Padres con Autoridad Positiva

La palabra autoridad tiene malas atribuciones, ya que se ata con la crianza, desde hace tiempo, y parece que siempre que se le nombra habláramos de castigo, gritos, amenazas, de parte de quien la ejerce. 
La realidad es que existe un modelo de autoridad paternal y maternal que ser aplica en familia, basado en el amor, centrado en el sentido común y contextualizado en el respeto y el equilibrio. 
Hay que partir del hecho de que para las familias que optan por la autoridad positiva, las normas y los límites se basan en decisiones, regulación y negociación, así en estas familias la clave se centra en centrar las normas en las conductas particulares que se desean para el bienestar del niño y contribuir con la tranquilidad familiar. 
Estos son los principios para poner en práctica una autoridad positiva en familia:

  1. COHERENCIA: la clave de todo el proceso se centra en la igualdad de lo que decimos y hacemos, nuestro ejemplo es el fundamento de todo el trabajo en la autoridad positiva. De este modo, se entiende que no podemos pretender exigir sobre la base de aquello que no estamos dispuestos a dar, mejorar o cambiar. Es importante tener claro el ejemplo que damos a nuestros hijos y el modelo que somos para su vida. En esta misma medida, como padres no se trata de ser perfectos, puesto que los errores también forman parte del proceso. La coherencia permite además que el niño se sienta confiado, en especial cuando como padres comprendemos que debemos mantener los criterios establecidos pese a las situaciones que enfrentemos y a como nos sintamos.
  2. CLARIDAD: las familias que practican la autoridad positiva diseñan normas concretas, con base a objetivos claros y ajustadas a la edad evolutiva del niño, de este modo, se trata de confiar en que nuestros hijos harán lo mejor que pueden hacer en función de las condiciones que como padres les permitimos. Un ejemplo claro es que a veces las madres de pequeños de 1 a 3 años pretendemos que estos obedezcan de buenas a primeras nuestras normas, pero muy pocas veces dará resultado, puedes terminar frustrado antes de lo que imaginas. Dicho de otro modo, las normas y los límites se crean para proteger al niño y garantizar la felicidad familiar, y para ello, nada mejor que hacerle saber y sentir exactamente lo que se espera de ellos, ajustado a sus competencias evolutivas y características personales.
  3. AJUSTAR: en las familias con autoridad positiva no existe la rigidez, ni los moldes, al contrario todo va en el ajuste de las normas y los límites a las realidades de nuestra familia, respetando la individualidad de nuestros hijos y con acento especial en lo que como padres estamos dispuestos a hacer y no hacer. De este modo, en la autoridad positiva cabe la negociación, la escucha y la espera por los tiempos individuales. Así como te resultaría difícil ajustarte a normas que van en contra de lo que te "enseñaron en casa" del mismo modo a nuestros hijos se les hace complejo ajustarse a normas y límites que no respetan su tiempo histórico, desarrollo evolutivo, características individuales y tiempos personales. Es así como las familias con autoridad positiva optan por dar tiempo para que los aprendizajes se den, las autorregulaciones hagan su aparición y el niño haga suya la norma, valorando siempre sus intentos por alcanzar lo que se espera de el, sin presionarle ni presionarnos nosotros como padres en el intento. Cuando no nos ajustamos permitimos que sentimientos como la rabia, la frustración y sensaciones como la impotencia y la culpabilidad nos hagan explotar, de manera reactiva gritando, perdiendo la paciencia pudiendo llegar a ser violentos, siendo autoritarios o amenazantes; o en otros casos cayendo en el terreno de la permisividad o ceder sin objetivos claros.

lunes, 16 de marzo de 2015

infiel

A menudo oímos:


 “Es infiel porque en su casa no le dan y sale a la calle a buscar"...


Sin embargo la realidad que fundamenta las causas de la infidelidad es más compleja que eso, puesto que en esta frase, vemos como eterno responsable de la infidelidad al engañado, quien posiblemente ni siquiera sea infiel. 


La realidad científica es que somos polígamos por naturaleza, y decidimos la monogamia por pura convicción personal. De este modo, la única persona responsable de su infidelidad es aquel que la comete. Desde esta perspectiva, la infidelidad se basa en tres razones fundamentales:


Primeramente nos encontramos insatisfechos con nuestras relaciones de pareja: pero esto no es responsabilidad del otro con el que hemos decidido emprender una relación, la realidad es que no sabemos elegir pareja y nos equivocamos.


La cobardía para afrontar una separación, el poco auto-control y la dificultad para renunciar al placer nos conllevan a la búsqueda de una sucursal afectiva que al final resulta enloquecedora para todos los que hacen vida en ella. 


Muchas personas, como producto de la inmadurez emocional, fragmentamos los componentes del amor: Eros (sexo), Philia (amistad) y Ágape (ternura) y como resultado nos conectamos con varias personas en lo que inicia como un contrato temporal, o una relación puntual pero que pudiese llegar a complicar nuestra vida afectiva/sexual.


Como segunda razón, tenemos que buscamos el amor perfecto: esta situación va a generar una insatisfacción constante que motorizará una búsqueda continua de la persona perfecta para nosotros.


Y el último elemento obedece a los aspectos inconclusos: una posible venganza, amores que consideramos no tuvieron el fin que esperábamos o los cambios en nuestros ciclos vitales (La salida de los hijos del seno familiar y las famosas crisis de los cuarenta o los cincuenta), hacen que surja el deseo de tener a otra persona en la vida como resultado de la sensación de no plenitud y necesidad de re-definición de algunos aspectos en nuestras vida.