Es normal que a veces las madres que trabajamos, lleguemos al extremo de decir ciertas frases como: me gusta ser mamá, pero...
Cuando decimos estas frases, seguramente es porque se encuentran a faltar aspectos de nuestras vidas que antes teníamos tiempo de realizar, y ahora ya no podemos, ya que tenemos unos hijos preciosos a los que cuidar. Dormir hasta tarde, o cuando nos apetezca, comer caliente (a veces se nos enfría la comida por tener que estar al tanto de nuestro bebé, que se tira la comida por encima, y come más cuchara que comida :) ), viajar a gusto sin complicaciones,...
En ningún momento eso significa que no nos guste ser mamas, sino que las madres reales en nuestros tiempos, extrañamos aspectos de nuestras vidas que hacíamos antes de estar embarazadas. No debemos arrepentirnos de pensarlo, ya que somos seres humanos, y a veces necesitamos un respiro, que nos trae a la cabeza estos pensamientos que añoran cosas de la vida que nuestros hijos nos hacen imposible, de momento, realizar-los. Digo de momento, porque estoy segura que cuando crezcan, estos placeres de la vida, volverán y además con la satisfacción de tener en el pensamiento a estos hijos nuestros que hemos criado con el corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario